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Los frailes y el enfurecimiento del canal hidráulico
En eso llegó el conejo Atau alborotado, trayéndole un mensaje. Pero el zorro contento le dijo que se vaya que ya le había perdonado la vida y que le agradecía por el banquete de perdices frescas.
Pero el conejo Atau, desesperado le dijo que se escapara por que venían hacia el canal unos frailones gigantes, muy malos.
El zorro Sapay le contesto: No no Atau, lo que tu quieres es quedarte con mi banquete, así que, aunque te quede no te voy a invitar.
En eso se escucharon pasos estremecedores, el conejo Atau huyó despavorido, el zorro Sapay asustado no supo que hacer se quedó observando a lo lejos triste, a su banquete.
Atau oculto, le gritaba que huya que lo van a matar. En eso el zorro despertó y se ocultó junto al conejo Atau.
Los frailones gigantes se acercaban destruyendo todo lo que encontraban a su paso.
Los pelos se le erizaban a Sapay y a Atau, no sabían que hacer.
Empezaba atardecer, el canal emitía un sonido de llamado a las perdices y no estaban, el sonido era fuerte.
Las perdices hipnotizadas en la cueva, se encontraban atrapadas. Mamaqhawa sentía la presencia el peligro con gran intensidad, empezaba a brillar sus ojos, pero no podía dar órdenes a las demás por el hipnotismo del zorro.
Los frailones gigantes se acercaban cada vez más y escuchaban el sonido fuerte del canal hidráulico, les llamo la atención y se dirigieron a ella, como estaban sedientos, no les importo el sonido, empezaron a beber como bestias.
Pero el sonido seguía perturbando sus oídos, así que empezaron a dar golpes sobre el canal.
El zorro Sapay y el conejo Atau, se encostraban temblando de miedo ocultos tras una piedra. Sapay triste mencionó, ahora me arrepiento de toda la maldad que he hecho, y el castigo que recibo es morir en estas condiciones y con la barriga vacía.
El conejo Atau le dijo al zorro, mira como se que de aquí no me salvo pero el conejo le dijo: solo porque sé que voy a morir, te voy a decir la verdad, esas perdices no se pueden comer son encantadas, ellas son la vida del canal de agua. Yo te mentí porque así como hoy no quiero morir. Solo ellas nos pueden salvar, así que tienes que liberarlas, tenemos que aprovechar que ya es tarde, justo la hora de su canto y encanto de su silbido las que puede causar un efecto en estos gigantes.
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