UNA FANTÁSTICA HISTORIA
BIENVENIDA
QUIENES_SOMOS
PROLOGO
NAYEP
UN_NUEVO_AMIGO
EL_RESCATE
LA_BATALLA
NAYLAMP
COMPRENSION
BIBLIOGRAFIA






EL RESCATE

Nayep y Luya pensaron en un increíble plan que posteriormente acabaría con la prisión de Roc. Para ello, Nayep empezó a llamar mediante señas a su amigo el cóndor y éste transmitió un anuncio a todos los animales de la Costa, Sierra y Selva. De inmediato la mayoría de ellos llegaron hasta donde se encontraba Nayep y éste les comentó:

-Lo que ha sucedido, amigos, es que han atrapado a un ave llamada Roc, creo que deberíamos ayudarlo y para ello necesito contar con su apoyo.
-Claro, juntos lo podemos lograr – respondió el guacamayo y seguidamente afirmaron los demás.

Pero sólo un animal mostró su silencio y los demás, asombrados, volvieron a él. Fue entonces cuando Bunyip, una criatura de aspecto rudo, de gran tamaño, color plomo, de patas en forma de aletas y enormes garras, con dos colmillos que le servían para capturar a sus presas, y dos grandes ojos negros, interrumpió su silencio diciendo:

- No, no haré nada para ayudarlos.
- Nayep, extrañado, preguntó -¿Por qué no quieres ayudarnos?, ¿Te sucede algo?
- Yo caminaba una vez por este lugar y de pronto caí al fondo de un barranco. Aquel día pase por un momento peor que el de Roc y nadie, absolutamente nadie de ustedes, se acercó a darme ayuda. Hubo un desprendimiento de rocas, esto hizo que el lugar se inundara. El agua rebalsó y yo quedé atrapado entre esas rocas, allí fue cuando perdí una de mis orejas; así que yo no ayudaré a Roc, ni a ninguno de ustedes; le deseo la muerte- dijo Bunyip enérgicamente.

Todos los animales se encontraban sorprendidos al escuchar las palabras que encerraba el secreto de Bunyip.
- Discúlpanos Bunyip, jamás fue nuestra intención dejarte allí, nunca supimos de un derrumbe, ni que quedaste atrapado; pensábamos que tú estabas en el fondo del río.

Dicho esto dejaron a Bunyip, para que solo pudiese recapacitar y cambiar de opinión, pero al parecer quedó perturbado.

Los demás fueron hacia la jaula de Roc, parecía un ejército de animales al mando de Nayep; mientras tanto Luya fue recatándose entre las plantas y cuando tuvo en frente a Roc, ingresó pausadamente por uno de los espacios que había entre fierro y fierro de la jaula. Dejó caer un pez que llevaba un su pico y le dijo:

-Aliméntate, amigo Roc, ya falta muy poco tiempo para que quedes libre, todo se puede lograr en este vida y créeme serás tú quien experimente esto.
Hambriento, Roc devoró en instantes el pequeño pececillo y le agradeció a Luya.
De inmediato todos los animales llegaron a la jaula y pusieron en marcha su plan: un venado daba duros golpes a los primeros fierros de la jaula; un grupo de animales fueron en busca de agua para dar de beber a Roc; Luya desde el interior de la jaula empezó a rasgar y picotear los fierros restantes, y los demás animales lo hacían desde afuera. Todo fue una organización muy efectiva; tardaron unos minutos y por fin pudo Roc salir de esa jaula, a lo que expresó:

-Gracias amigos, muchas gracias, en especial tú amigo Nayep y tú hermosa Luya. ¡Gracias por sacarme de este sufrimiento!

-Desde el inicio sabíamos que ibas a ser libre – comentaba Nayep.

En esos momentos, el venado interrumpió diciendo:
-Nos tenemos que retirar. Ha sido un gusto ayudarte, Roc. Hasta pronto amigos.

Al terminar el rescate empezaron a retirarse grupo a grupo, hasta tan sólo quedar los tres grandiosos nuevos amigos Nayep, Luya y Roc.

Después de un momento llegaron los cazadores, y se dieron con la sorpresa de que Roc estaba libre; fue entonces cuando Nayep, Roc y Luya emprendieron vuelo rápidamente, con la finalidad de escapar de ellos.