MUCA ANDINA: LA AVENTURA DE UN FÓSIL VIVIENTE.

MUCA
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PRÓLOGO

El Perú es el hogar de un marsupial muy americano: la muca o zarigüeya. Su nombre científico es DIDELPHIS MARSUPIALIS. Esta especie animal es el único marsupial americano que pertenece a la familia de los Koalas y Canguros; pero a diferencia de sus “primos” australianos, no es tan apreciada, sino más bien perseguida y maltratada porque muchas personas la consideran “dañina”. Algunos científicos sostienen que es un auténtico “fósil viviente”, quizás sea la familia más vieja de mamíferos que aun habita sobre el planeta Tierra; pues se estima que como especie han subsistido por más de 60 millones de años sin experimentar cambios notables en su fisonomía; por ello, bien puede ser contemporánea de los dinosaurios que existieron en el último período cretáceo de la era Mesozoica.

En las antiguas culturas prehispánicas, como la cultura Chimú, la muca fue representada en sus ceramios y esculturas, ya que tenía atribuciones milagrosas debido a que no muere fácilmente. La hembra preñada representaba “la gran madre eterna” y se le consideraba un símbolo de la fecundidad. El primer animal americano que los europeos conocieron alrededor de los años 1500 fue la muca, los nativos de América tenían una serie de prácticas dentro de la medicina tradicional y empleaban las colas de este marsupial para preparar un remedio que disminuía en las mujeres los dolores propios del parto; actualmente se sabe que posee elementos activos que contrarrestan satisfactoriamente este tipo de padecimientos.

Contrariamente, para los habitantes de la selva peruana todos los animales tienen un significado, así, la zarigüeya representa la traición y la maldad, por lo que se le desprecia. Según los arqueólogos, Kuélap, la gran ciudad monumental preinca, ubicada en Amazonas, cobijó a la cultura Chacha, desarrollada entre 600 años y 1 200 d.C. Los hallazgos en sus tumbas nos permiten deducir que guerreaban entre los de su misma etnia y eran muy fieros cuando salían a pelear con las cabezas trasquiladas, las caras pintadas y un trozo de madera como adorno nasal. También fueron hábiles taxidermistas y usaban la piel de la muca para confeccionar bolsas y otros enseres donde llevaban sus armas.

La destrucción de su hábitat por la acción del hombre, ha obligado a este marsupial a luchar por sobrevivir en un medio ambiente hostil. Ante la falta de bosques y montes en las zonas urbanas, la muca o zarigüeya ha tenido que buscar su sustento en los basureros, hurgando entre los desechos humanos, o matando animales pequeños para succionarles su sangre, por lo cual se le considera injustamente “fauna nociva”.

Existen personas tan crueles, que las golpean y las matan, pero tardan en morir. Creemos que los seres humanos debemos aprender a convivir con la fauna de nuestro entorno, evitando prácticas crueles, que atentan contra la naturaleza, alteran el equilibrio ecológico y denigran nuestra humanidad, pues nos vuelven indiferentes e insensibles al sufrimiento de otros seres vivos. Debemos recordar siempre que los animales no gritan como nosotros, pero sienten y sufren; si no nos agradan, alejémonos de ellos, pero no los lastimemos.