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CAPITULO 4 : “LA HECATOMBE QUE SE VIENE”
A pesar de todas las muestras de enseñanza y solidaridad por parte de Mucandina y su pueblo, Runa y Warmi siguieron cometiendo errores, creyéndose dioses. Sus descendientes caminaron haciendo pueblos en todo el Planeta Tierra, olvidando las sabias enseñanzas de la milenaria Mucandina. Y en el transcurrir de los días y las noches, comenzaron a confundir los buenos con los malos sentimientos, de donde nacieron las horrendas guerras, los odios, el egoísmo, y sus consecuencias: el hambre y la miseria.
Con asombro, Mucandina y su pueblo vieron como aquellos lindos muñecos, que ellas con tanto cariño habían moldeado y trasmitido la vida, estaban preparando una hecatombe como la que vieron cuando la tierra se abrió en sus profundidades, y el fuego acabó con los poderosos dinosaurios; pues los descendientes de Runa y Warmi estaban contaminando la tierra y el agua, envenenando las nubes con aires enemigos de la vida, y su inteligencia la estaban desperdiciando en construir la destrucción de su amigo el Planeta Tierra, enfureciendo una vez más al PADRE MUNDO y a la MADRE NATURALEZA.
Han transcurrido 60 millones de años y, aunque despreciada y mal conocida, Mucandina y sus descendientes siguen con vida, recordándonos que todos los seres vivos merecemos ser respetados y para tener una existencia sana y feliz tenemos que practicar como norma de vida la solidaridad y el compañerismo. Aprendamos a convivir en el Planeta Tierra.
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